ROTURA DEL 
LIGAMENTO CRUZADO ANTERIOR (LCA)
 
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¿Qué es el ligamento cruzado anterior? 

El ligamento cruzado anterior (LCA) es uno de los principales estabilizadores de la rodilla, aunque no el único. Se encarga de evitar el desplazamiento anterior de la tibia bajo el fémur. Su rotura puede provocar inestabilidad en la rodilla (fallos) y distintos grados de inseguridad a la hora de realizar actividades deportivas e incluso actividades cotidianas.
 
 

¿Cómo se rompe el LCA?

Son varios los mecanismos que pueden romper el LCA. Habitualmente sucede por un mecanismo de giro de la rodilla con el pie fijo (fútbol, esquí). Otras veces por hiperextensión o caída tras un salto.
 
 

¿Qué síntomas provoca la rotura del LCA?

En el momento de la rotura existe gran dolor y puede notarse o hasta oírse un chasquido. Inmediatamente aparece un importante derrame en la rodilla (por sangrado interno)
 
ronaldo-lesion-rodilla LCA DELGADOTRAUMA
Cuando la rotura es crónica no suele doler, pero sí puede haber distintos grados de inestabilidad o fallos según qué movimientos.
 

¿Cómo se diagnostica?

En el momento de la rotura, su traumatólogo puede orientar el diagnóstico de rotura de LCA mediante el interrogatorio y la exploración de la rodilla. Si el derrame es muy importante se puede puncionar la rodilla para vaciarla (artrocentesis); el examen visual del líquido extraído también ayuda al diagnóstico.
 
Actualmente es la resonancia magnética nuclear (RNM) la prueba de elección para diagnosticar las roturas de LCA. Además nos informará de posibles lesiones acompañantes: meniscos, cartílago, lesiones óseas…
 

¿Debo operarme?

Siempre que exista inestabilidad en la rodilla, sea para la actividad deportiva o cotidiana, es recomendable reconstruir el LCA. Sobre todo en pacientes jóvenes y activos. 
 
Una rodilla inestable puede provocar a corto plazo lesiones de los meniscos y del cartílago articular. A medio y largo plazo desemboca en artrosis (desgaste) precoz.

¿Cómo es la cirugía?

La intervención quirúrgica consiste en sustituir en LCA roto por una estructura que cumpla su misma función para estabilizar la rodilla: plastia de LCA. Actualmente esto se realiza mediante artroscopia, sin necesidad de abrir la rodilla, lo cual permite una recuperación más rápida y unas cicatrices más estéticas. El paciente sale del hospital tras 36-48h, caminando por su pie, con ayuda de muletas y una rodillera estabilizadora, con movilidad de la rodilla entre 0º y 90º al inicio. Con esta técnica conseguimos movilizar desde el inicio la rodilla y la musculatura de la pierna, evitando largos periodos de inmovilización y descarga (no apoyo). Esta es una gran diferencia con la cirugía abierta que se practicaba antes.
artroscopia rodilla DELGADOTRAUMA
 
 
Existen varias opciones para la plastia de LCA. Nosotros empleamos los tendones del semitendinoso y recto interno en 4 fascículos, que consiguen una resistencia de casi el doble el LCA original y poca lesión a la hora de extraerlos. Aunque también puede emplearse el tendón rotuliano (HTH) e incluso aloinjertos de donante (cadáver).
 
Igualmente hay distintos sistemas de fijación de la plastia al hueso. Hoy en día solemos utilizar materiales bioabsorbibles que sustituyen a los implantes metálicos de antaño para la fijación tibial y sistemas de suspensión cortical para el fémur.
 
toggleloc_inline LCA delgadotrauma
Es de gran importancia posicionar correctamente los túneles por donde discurre la plastia para reproducir al máximo la anatomía normal del LCA y, por tanto, su función.
 

¿Cómo es la recuperación?

Tras la intervención puede irse de alta a las 24 ó 48 horas, según las molestias. Abandona el hospital con una rodillera especial pero caminando por su pie, apoyando, con la ayuda de dos muletas.
 
Las primeras 2 semanas deberá curar diariamente las heridas, aplicar hielo abundante, tomar medicación analgésica si es necesario y realizar unos ejercicios básicos en casa que su traumatólogo le explicará. Disponemos de un programa de rehabilitación específico para nuestros pacientes.
 
A las 2 semanas recomendamos empezar la fisioterapia intensiva, cuyo propósito es ganar movilidad, disminuir hinchazón y potenciar la musculatura. Este es un factor esencial. La fisioterapia debe ser persistente y puede prolongarse hasta 6-9 meses para volver a la práctica deportiva de competición. En paciente no deportistas, la actividad normal se recupera aproximadamente a los 2 meses.
 
A medida que vaya progresando con el fisioterapeuta, se irán retomando actividades como pasear, nadar, bicicleta y finalmente, correr y saltar. 
 
 
… y recuerde, ante cualquier duda, consulte con su traumatólogo.
AVISO: Los contenidos de este documento son para su información y no sustituyen en ningún momento el consejo de su médico. Recomendamos siempre la consulta con el especialista y no nos hacemos responsables de problemas derivados de malinterpretaciones del contenido de este documento.
© Dr. Eduardo J. DELGADO TORNÉ. 2017

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