TENDINITIS DEL GLÚTEO MEDIO
(CADERA DEL CORREDOR)
 
 

¿Dónde está el músculo glúteo medio?

 
El músculo glúteo medio es uno de los principales abductores de la cadera, además actúa como estabilizador de la pelvis en el plano frontal durante la marcha. 
Por la disposición de las fibras también funciona como flexor, extensor, rotador interno y externo de la cadera. Su déficit funcional puede provocar lesiones en los miembros inferiores y anormalidad en la marcha.
 
Su origen se ubica en la superficie exterior del hueso ilíaco entre las líneas glúteas media y posterior, insertándose  en la superficie lateral del trocánter mayor del fémur.
 

Causas de tendinitis del glúteo medio.

 
La inflamación del músculo glúteo medio suele estar vinculada a un síndrome de fricción provocado por una elevada tensión a través de la banda iliotibial. En otras ocasiones puede deberse a un traumatismo directo o bien a un mecanismo de hiperadducción. 
 
Tanto traumatismos directos como movimientos repetitivos pueden causarla. Esta patología ha sido descrita en corredores y otros deportes como aerobic, step y similares que impliquen impacto. 
 
La inflamación (tendinitis) puede seguirse de pequeñas rotura fibrilares y, en casos muy avanzados, calcificaciones en el espesor del tendón del glúteo medio.
 

Corredores

Síntomas.

 
Se caracteriza por el dolor lateral en la cadera, que se acentúa con acciones como correr, subir y bajar escaleras, sentarse… entre otras. 
 
También es común el dolor nocturno al dormir sobre ese lado. 
 
La realización de actividad física intensa provoca su aparición progresiva y aumento del dolor. 
 

Diagnóstico.

 
Es fundamentalmente clínico, esto es, lo realiza el traumatólogo mediante exploración. Salvo en casos muy avanzados, las pruebas de imagen como la ecografía o la resonancia magnética, no revelan ninguna alteración estructural, dando resultados normales.
 
Debe diferenciarse de cuadros similares como la trocanteritis o la bursitis trocantérea.                                            

Tratamiento.

 

TRATAMIENTO CONSERVADOR:

Se basa en 3 pilares fundamentales que deben llevarse a cabo de forma simultánea para conseguir el éxito:
 
  • Reposo relativo: debe evitarse cualquier gesto, maniobra o postura que reproduzca el dolor, ya sea en el ámbito deportivo como en las actividades de la vida diaria.
 
  • Frío local: en las fases agudas y después de realizar algún esfuerzo, aplicar hielo sobre la zona dolorida ejerce un buen efecto antiinflamatorio.
 
  • Anti-inflamatorios: se aconseja su uso durante al menos 2 semanas en la fase aguda.
 
Si este tratamiento inicial no es suficiente, puede ser necesario recurrir a:
 
  • Fisioterapia: la realización de ciertos ejercicios (fundamentalmente de estiramiento) y otras técnicas son muy útiles en la recuperación.
Ayudará la modificación de actividades y evitar los ejercicios prolongados y posiciones que sobrecargan el músculo afectado (por ejemplo, sentarse con el las piernas cruzadas). Al individuo se le pide que coloque una almohada entre las rodillas cuando se duerme sobre el lado no afectado para minimizar el estiramiento doloroso del músculo implicado .
 
  • Infiltraciones: la inyección local de corticoides junto con anestésico local ejerce un gran efecto antiinflamatorio que , en ocasiones, puede ser definitivo. No se recomiendan más de 3 infiltraciones de corticoides en la misma zona, ya que el efecto de este fármaco puede tornarse negativo (rotura de tendón).
En la actualidad, un nuevo tipo de infiltraciones está logrando mejores resultados sin ningún efecto negativo: los factores de crecimiento plaquetario (plasma rico en plaquetas o PRP). Se trata de una fracción de la sangre del propio paciente con potencial reparador. Supone un tratamiento biológico, no químico.

TRATAMIENTO QUIRÚRGICO:

Son pocos los casos que terminan en cirugía pero si todo lo anteriormente expuesto no logra la mejoría tras aproximadamente 9-12 meses, la última opción puede ser la cirugía para tratar la patología. 
Dependiendo de su caso específico, el traumatólogo puede recomendar la cirugía abierta, con una incisión en la zona y excisión de la zona fibrosada del tendón del glúteo medio, e incluso plastia de alargamiento para disminuir su tensión.
 
… y recuerde, ante cualquier duda, consulte con su traumatólogo.
AVISO: Los contenidos de este documento son para su información y no sustituyen en ningún momento el consejo de su médico. Recomendamos siempre la consulta con el especialista y no nos hacemos responsables de problemas derivados de malinterpretaciones del contenido de este documento.
© Dr. Eduardo J. DELGADO TORNÉ. 2013

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